El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, viajó este miércoles a Washington para reunirse con su par estadounidense Donald Trump, con varios temas espinosos sobre la mesa y mientras busca mejorar su imagen en casa de cara a las elecciones de octubre. Lula, de 80 años, y Trump, de 79, son opuestos ideológicos que han mantenido una relación difícil. La del jueves será apenas su segunda reunión oficial, tras otra en Malasia en 2025. Aquel encuentro fue cordial y llevó a que Washington relajara aranceles punitivos impuestos a Brasil por el juicio al expresidente Jair Bolsonaro, aliado de Trump y condenado a 27 años de prisión por un intento golpista. Mucho ocurrió desde entonces: Estados Unidos derrocó a Nicolás Maduro en Venezuela y lanzó una guerra contra Irán junto a Israel. Lula , que acusa a Trump de actuar como un “emperador”, ha criticado abiertamente estas acciones estadounidenses. “Estoy en contra de que cualquier país del mundo se entrometa y ejerza interferencias políticas” , dijo el veterano líder de izquierda en abril. Lula llega a la reunión políticamente debilitado, tras una serie de derrotas en el Congreso, y empatado en las encuestas para las presidenciales d