En una importante decisión, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenó al Estado venezolano cerrar el centro de detención conocido como El Helicoide al considerar que su continuidad es incompatible con las garantías establecidas en la Convención Americana sobre Derechos Humanos. El lugar se convirtió en el principal centro de torturas del chavismo. Allí murieron varios opositores al chavismo producto de golpizas, agresiones físicas, asfixia a través de bolsas plásticas, aislamiento prolongado, privación del sueño, descargas eléctricas en los genitales y violencia sexual contra los detenidos.