Sánchez resistirá la sentencia de Ábalos, resistirá la comparecencia de este miércoles en el Congreso, y resistirá los próximos informes de la UCO, reveses judiciales y derrotas parlamentarias. Podemos poner el foco en Sánchez y su bunkerización, o en quienes lo sostienen, y en quienes no son capaces de tumbarlo No, Pedro Sánchez no es Starmer, ni España se parece al Reino Unido, ni el PSOE al implacable Partido Laborista. Este martes abundaban los columnistas y tertulianos que hacían la comparativa melancólica entre el primer ministro británico, que se va dos años después de una victoria histórica, con una mayoría muy cómoda en el parlamento y sin escándalo conocido; y nuestro presidente, asediado por tierra, mar y aire (es decir, en el frente político, el judicial y el mediático), con un ministro condenado a 24 años de cárcel, gobernando sin mayoría y sin presupuestos, y ahí sigue.