Aunque los 27 países de la UE admiten que el déficit comercial con China es insostenible, se abre el debate en la cumbre europea de este jueves y viernes sobre cómo responder cuando el gigante asiático ya ha demostrado las consecuencias para la industria europea de su represalia con el control de minerales críticos La Comisión Europea asegura que la relación comercial y de inversión con China “no es sostenible” Las relaciones comerciales con China se han convertido en un foco de división en el seno de la Unión Europea. No hay divergencias en el análisis de la situación: la sobreproducción del gigante asiático y el déficit comercial de Europa no son sostenibles y amenazan a la industria de la UE, pero las diferencias vienen en la respuesta que se quiere dar desde Bruselas. Mientras Francia encabeza a un grupo de países que exige medidas más duras contra China a la Comisión Europea, España aboga por abandonar la confrontación directa y buscar una solución pragmática mediante la negociación.