El museo abrió hace unos días al público este espacio, de difícil climatización, con motivo de una visita especial por las Jornadas Europeas de Arqueología. En su interior se pueden encontrar muros de diversas épocas, entre ellos uno de la muralla emiral original, que data del siglo IX La Fiesta del Árbol de la Ciudad Lineal o cómo plantar para poner en marcha una utopía progresista Uno de los secretos mejor guardados de la Galería de las Colecciones Reales es una sala separada del museo por unas puertas de madera, situadas al fondo de su planta A, la dedicada a los Austrias. A través de estas puertas se accede a una parte del pasado militar de Madrid, unos enormes lienzos de muralla construidos y remendados durante diferentes épocas, que arrojan abundante información sobre la primera época de la ahora capital de España, cuando tan solo era un enclave defensivo de segundo orden.