Gobernados por los negacionistas del cambio climático en ayuntamientos, comunidades autónomas y La Moncloa, se promoverá el consumo del petróleo y el gas, se reducirá la promoción de las energías limpias, se jibarizarán las brigadas forestales y triunfará la lucha contra las inundaciones desde El Ventorro Me siento a escribir esta columna y, para qué mentirles, lo que más me afecta objetivamente es el calorón que hace en este ático madrileño, en toda España, en todo el mundo desde Algeciras a Estambul. Pruebo a crear corrientes de aire entreabriendo ventanas y no da el menor resultado: no se mueve ni una sola hoja de papel, la flama no baja ni un grado. Así que enciendo el aire acondicionado con un gesto malhumorado, no me gusta un remedio pasajero cuyo consumo de energía puede agravar la enfermedad de un planeta sobrecalentado.