La política de seguridad del presidente electo de extrema derecha da un giro radical hacia la mano dura con un ejército debilitado y escasos recursos para financiarlo Una ola reaccionaria y trumpista gobierna América Latina: vasallos vestidos de ultras En el Putumayo, una zona selvática junto a la frontera con Ecuador, el Gobierno de Gustavo Petro instaló en las últimas semanas un centro para la Coordinadora Nacional de Combatientes. Se trata de un centenar de guerrilleros que esperan allí desde el 14 de junio bajo una profunda incertidumbre. El proceso de paz con el Ejecutivo progresista los condujo a este confinamiento provisional, donde ya entregaron sus armas sin un marco legal sólido ni un horizonte claro para su transición a la vida civil.