El empeoramiento de los resultados obliga a los fabricantes europeos de componentes a congelar sus inversiones mientras las de sus competidores chinos suben un 57% El sector del automóvil confía en las inversiones chinas para renovar el 'milagro' español La industria europea de componentes para automoción afronta uno de los momentos más complejos de las últimas décadas. Atrapados entre la ralentización del mercado del vehículo eléctrico , la presión sobre los márgenes, el incremento de los costes industriales y una competencia global cada vez más agresiva, los proveedores europeos ven cómo su capacidad para invertir y crecer pierde impulso justo cuando sus competidores chinos aceleran el paso. Las señales de alarma se acumulan.