Los monarcas de Países Bajos, Guillermo Alejandro y Máxima , se sumaron a la fiesta de los jugadores de Curazao tras el histórico empate 0-0 ante Ecuador en Kansas City, primer punto de la isla caribeña en un Mundial de fútbol. Guillermo Alejandro y Máxima, nacido en Argentina, comenzó el día en Houston alentando a Países Bajos en su goleada 5-1 ante Suecia. Desde la ciudad texana se desplazaron hasta Kansas City en un vuelo de unos 1.000 kilómetros para animar a Curazao, una isla autónoma perteneciente al reino europeo.