Compatibilizar trabajo y cuidados durante las vacaciones escolares puede convertirse en un desafío. Muchas familias describen estas semanas como un periodo de cansancio, interrupciones y sensación de no llegar a todo Pedir una excedencia en verano para cuidar de tus hijos: “Me sale más barato no trabajar que pagar campamentos” La falta de clases, las reuniones desde casa y los niños sin rutina convierten el verano en una etapa especialmente difícil para muchas familias. Padres y madres describen jornadas marcadas por interrupciones constantes, una atención dividida entre varias tareas y el esfuerzo de intentar responder al mismo tiempo a las exigencias laborales y familiares.