El cantante de Puerto Rico ofrece el último de sus diez conciertos en Madrid, invita a Quevedo y convierte el estadio en una explosión de vitalidad, baile, sudor y alegría Bad Bunny llega a España: el rey del pop odiado por los padres que ahora une a las generaciones Bad Bunny lleva tantos días en Madrid que parece que querría quedarse a vivir. Durante diez días Benito Antonio Martínez Ocasio ha abierto las puertas de su casita a más de 770.000 personas, las mismas que tiene la provincia de Córdoba, por ejemplo. A las 20:00 ha subido durante dos semanas la persiana de esa construcción que, arrastrada de polémica, se ha convertido en el centro de los conciertos del cantante puertorriqueño.