SEÑOR DIRECTOR: En la discusión de la exención de contribuciones a mayores de 65 años, se habla con frecuencia de un “beneficio”, sin reparar que en estricto rigor no se entrega nada, sino solamente se disminuye la carga tributaria que soporta un contribuyente sobre su patrimonio. Con el antecedente, además, de que ese patrimonio ya ha pagado otros impuestos al generarlo, siendo así un impuesto “patrimonial” y no a la utilidad. Es simplemente exigir “contribuir con menos”, en los años finales de la vida.