Medellín es una ciudad de puertas abiertas para quien quiera disfrutar de ella, pero cuando ciertos extranjeros llegan a la capital antioqueña con sus malos hábitos (algunas veces en contra de la ley) las autoridades no tienen más alternativa que expulsarlos. Lo lamentable es que en los últimos dos meses van por lo menos 4 foráneos enviados de vuelta a sus países de origen, y en lo que va de 2026 ya son 80 extranjeros inadmitidos en la ciudad. Y es que si bien, años atrás, la mayoría de las expulsiones de extranjeros estaban asociadas principalmente a narcotráfico, ahora el tema de alto impacto que ha llevado a la Alcaldía de Medellín a endurecer los operativos de control contra estas personas es la explotación sexual.