Hace pocos días conocimos la “Operación Tokio”, una exitosa investigación entre las policías y el Ministerio Público que desbarató un grupo asociado al Tren de Aragua que, incluso con ejecutivos de conocidos bancos, movían cerca de 80 millones de dólares dentro y fuera de Chile, proveniente del narcotráfico y extorsión. Esto reafirma que el crimen organizado no esconde el dinero en efectivo debajo del colchón y que los mercados formales son ampliamente utilizados para el lavado de dinero, como lo viene señalando la UAF en sus reportes. Por eso se ha avanzado en incluir más sujetos obligados a reportar operaciones sospechosas.