Cien días después del estallido del conflicto armado en Oriente Próximo, los grandes vencedores no hay que buscarlos solo en el negocio petrolífero o la industria militar. Los valores con sello IA han afianzado su estatus de motor económico y bursátil al absorber ingentes cantidades de capital SpaceX, Anthropic y OpenAI quieren que sus salidas a bolsa les concedan el dominio tecnológico del siglo XXI La guerra de Irán ha alterado cadenas de valor y de suministro, disparado los precios energéticos y obligado a los inversores a recalcular riesgos en prácticamente todos los sectores. Sin embargo, lejos de frenar el ciclo tecnológico, las hostilidades militares en Oriente Próximo han reforzado la percepción de que la IA es el nuevo El Dorado al que acuden a la desesperada tanto empresas como gobiernos.