Desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump , en enero de 2025, los eventos públicos masivos se han convertido en zonas de riesgo para muchos inmigrantes que viven en Estados Unidos. Conciertos y otros espectáculos han sido utilizados para realizar redadas y detenciones, una práctica que ha sido criticada por artistas, asistentes y organizaciones de derechos humanos. Esa era una de las preocupaciones que estos últimos colectivos habían manifestado de cara al Mundial de 2026.