A las afueras de la clínica Medical, en Bogotá, al norte de la ciudad, varios pacientes salieron con papeles en la mano. Cuando les preguntaron qué sucedió, respondieron que nadie les explicó, pero que adentro no había servicio . La respuesta a aquella inacción y silencio es simple, pero síntoma de algo complejo y grave: las EPS no han girado los recursos para que las IPS atiendan. Medical no es el único centro con este problema; en la mañana del 5 de mayo, la Liga Colombiana Contra el Cáncer anunció la suspensión del servicio en la capital. Y la semana pasada, el Instituto de Cancerología y Nueva EPS tuvieron que llegar a un acuerdo de emergencia para garantizar tanto los pagos pendientes de una millonaria deuda como la atención de los afiliados: niños, adultos y abuelos. Entérese: Antioquia retoma control de Savia Salud: en manos de Petro, las deudas de la EPS se dispararon 106% El problema, entonces, no es aislado. Sin embargo, cuando medios de comunicación le preguntaron al ministro de Salud, Guillermo Jaramillo , el porqué de la falta de pagos por parte de EPS a IPS, él sólo respondió: “que tengan un buen día”. “Los que no tienen un buen día son los pacientes, ministro”, le di