La FIFA avaló la decisión del árbitro de anular un gol de última hora de Josko Gvardiol que hubiera dado a Croacia un empate en el partido de dieciseisavos de final del Mundial que perdió 2-1 ante Portugal. La anotación de Gvardiol fue anulada por el juez noruego Espen Eskås por intervención del VAR, con el uso de un chip en el balón que detectó un pequeño toque de Igor Matanovic que dejó en fuera de juego a Mario Pasalic e invalidó la jugada. También le puede interesar: En medio de la polémica, Luka Modric se va del Mundial tras un gol anulado en el minuto 102 en la victoria de Portugal 2-1 La bola rematada a la roja por el zaguero del Manchester City había pasado por Pasalic.