Quienes alcen la vista al cielo esta noche verán la primera luna llena del invierno. En el hemisferio norte, sumido en un comienzo de verano particularmente álgido, se la conoce como la “luna de fresa”, la que asoma cuando maduran las frutillas silvestres. Para los habitantes de Múnich, el fenómeno astronómico tendrá su réplica a escala humana.