A nadie le molestan las filtraciones en genérico, solo molestan las filtraciones que perjudican al espectro ideológico que cada uno defienda porque se usarán esas filtraciones sin rubor cuando nos cae mal el encausado Un vacío legal abre la puerta a la filtración de agendas y mensajes privados como la denunciada por Zapatero Los debates sobre periodismo son una de las cosas que más me aburre de la profesión, pero mucho más cuando esos mensajes se trasladan a la opinión pública y se convierten en debate nacional porque tenemos que asistir a espectáculos bochornosos de hipocresía en la profesión y también en los lectores y los consumidores de información. A nadie le importa el hecho de acceder a información reservada en fase de instrucción cuando es lo suficientemente jugosa para sus intereses, le importa cuando afecta a alguien que le cae bien o defiende sus mismas ideas. La filtración de la agenda y las conversaciones de José Luis Rodríguez Zapatero han vuelto a poner en el debate público el caso de las filtraciones.