El volumen de la música en los festivales puede llegar a superar los 100 decibelios; si se mantiene en el tiempo, puede perjudicar nuestra salud auditiva Decibelios a la baja y limitadores de castigo: ¿qué está pasando con el volumen de los conciertos? Asistir a un concierto es una experiencia emocionante: poder escuchar la música en vivo nos aporta momentos inolvidables. Sin embargo, el intenso ruido puede acabar pasando factura a nuestros oídos, sobre todo si asistimos de manera frecuente a eventos musicales tanto en interior como en exterior.