La monarca, hija de Alfonso VI y Constanza de Borgoña, gobernó con constantes cuestionamientos durante 17 años La intrépida neerlandesa que en el siglo XIX y con 19 años convenció a su madre y a su tía para que la acompañaran a viajar por Egipto y Oriente Medio Urraca Alfónsez (1081-1126) desafió a todos en una sociedad que no estaba hecha para mujeres, ni siquiera cuando se era hija del rey de un país. Ella era hija de Alfonso VI y de su segunda mujer, Constanza de Borgoña. No había más hermanos ni más herederos por el camino, porque se constató que su madre no podía tener más descendencia.