El presidente de EEUU intenta tomar impulso ante unas elecciones que llegan con mínimos de popularidad para Trump y sin terminar de cerrar una guerra en Irán que ha disparado los precios de la gasolina en EEUU Las perspectivas son malas. Los sondeos muestran que Donald Trump está en mínimos de aprobación. Y la guerra en Irán lanzada el 28 de febrero no termina de resolverse, mientras los precios de la gasolina siguen muy por encima de los de hace cuatro años, si bien han bajado a raíz del alto el fuego y de la circulación parcial de petroleros por el estrecho de Ormuz.