Posible solución - Los autores plantean estudiar primero los envíos llegados desde Marte, cuerpos rocosos o satélites helados dentro de un recinto separado del mundo terrestre Cuando una amenaza parece superar cualquier capacidad de respuesta, la atención suele dirigirse al lugar donde todavía sería posible contener sus efectos antes de que alcancen a toda la población. La idea de una última línea de defensa frente a un gran peligro extraterrestre nace precisamente de esa necesidad de disponer de una barrera capaz de actuar cuando ya no quedan muchas alternativas. Esa preocupación se hace más intensa a medida que aumenta la exploración del espacio y crece la posibilidad de entrar en contacto con materiales desconocidos .