Ante la crisis de la vivienda, la patronal inmobiliaria siempre dice que los fondos son parte de la solución y no el problema y que todo es una cuestión de falta de oferta. Pero la verdad es que cuando uno se pone manos a la obra a investigar sobre un conflicto entre caseros e inquilinos , siempre es mucho más fácil contar con el nombre, el apellido, la documentación, la historia y la foto del inquilino que del propietario, del casero. Y los grandes fondos además se caracterizan por su opacidad.