La electrificación concentra la mayor parte de la atención de la industria, pero existe otra tecnología que sigue ganando adeptos por motivos mucho más prácticos: el ahorro. Con más de 900 puntos de suministro en España, millones de vehículos circulando por todo el mundo y unos costes de utilización muy competitivos, el GLP demuestra que todavía tiene mucho que decir en un mercado cada vez más condicionado por el precio de los carburantes.