La inversión inmobiliaria supera los 10.000 millones de euros en uno de los momentos más relevantes para el sector desde el cambio de ciclo monetario impulsado por los bancos centrales. El mercado vuelve a captar la atención de grandes fondos internacionales, aseguradoras y gestores de activos que observan nuevas oportunidades de crecimiento. La recuperación está siendo especialmente visible en algunos segmentos estratégicos.