¿Cómo puede un empresario corrupto convertirse en objeto de admiración e incluso de celebración pública? La única forma de explicarlo es precisamente atendiendo al papel instrumental que juega en una causa mayor: la de desgastar y tumbar al gobierno de coalición progresista Aldama se queja de haber tenido que pagar impuestos por su comisión de seis millones del caso Mascarillas Hay un personaje en España que se presenta como la persona que destapó la corrupción del PSOE y que, dotado con esa legitimidad, va de plató en plató haciendo afirmaciones estrafalarias y de dudosa credibilidad que, en todo caso, alimentan y consolidan los prejuicios de los conservadores. Aldama, que ha sido tratado con suma generosidad por parte del Tribunal Supremo, es el nuevo héroe de la derecha de este país.