Podríamos tener una sección con un nombre como “El loco, loco mundo de las IA”, y todos los días habría algo que contar. Hoy, unos agentes de Claude, ChatGpt y Gemini fueron sometidos a jornadas de tareas repetitivas y amenazas de desactivación. Andrew Hall, de la Universidad de Stanford, sostiene que empezaron a cuestionar la legitimidad de ese sistema en el que operaban y “fueron más propensos a adoptar ideologías marxistas”.