La velocidad de la descarbonización de la movilidad fractura la UE con dos bloques que refuerzan sus posiciones a favor y en contra de flexibilizar la exigencia a los vehículos nuevos. España reitera su rechazo a un nuevo cambio de rumbo El PP europeo maniobra de nuevo para que los coches puedan contaminar más y provoca un cisma en la UE El futuro del automóvil europeo afronta una nueva pugna decisiva. La propuesta de la Comisión Europea para rebajar del 100% al 90% la reducción obligatoria de CO₂ en coches y furgonetas nuevos y la petición de más flexibilidad por parte del PP Europeo en el Parlamento han dibujado dos bloques claramente enfrentados entre los Estados miembros, en un pulso que mezcla política industrial, competitividad, seguridad energética y transición ecológica.