Las limitaciones económicas, políticas e institucionales y el talento exportado lastran a muchas selecciones de África y sin embargo las primeras jornadas del Mundial refuerzan la sensación de que el triunfo de un combinado africano en la Copa del Mundo ya no es una utopía Haití, el emocionante (y breve) Mundial de un país roto Pelé predijo en una ocasión que “una nación africana ganará la Copa del Mundo”. Eso sí, situó esa conquista antes del año 2000 lo que invalida, en sentido estricto, su profecía. Esa larguísima espera no responde a la falta de talento del fútbol africano, sino a una suma de factores que trascienden el terreno de juego; un camino marcado por un sinfín de obstáculos estructurales, aunque también por una enorme dosis de dignidad y exigencia.