La exposición moderada al frío y al calor durante las primeras etapas del embarazo podría afectar al desarrollo fetal a partir del primer trimestre, según un nuevo estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación “la Caixa”. Siga leyendo: Mundial 2026: las recomendaciones clave para evitar enfermedades y otros riesgos durante el torneo Los resultados, basados en dos cohortes de nacimiento neerlandesas y publicados en el International Journal of Epidemiology, sugieren que el desarrollo gestacional temprano puede ser sensible a la temperatura ambiental, con posibles implicaciones para los resultados del nacimiento y la salud a largo plazo en un contexto de cambio climático. Estudios previos han relacionado la exposición a temperaturas altas o bajas durante el embarazo con un mayor riesgo de complicaciones y resultados adversos en el nacimiento.