La incorporación de numerosos escenarios en los macroeventos musicales provoca que el público no pueda disfrutar de todo el cartel por el que compró su abono: “Es como si te vendiesen una entrada para un partido de fútbol en el que solo puedes ver una portería” Festivales a los que no les salen las cuentas: una veintena han sido cancelados este año por problemas de viabilidad Llevas meses ahorrando, pagas los más de 150 euros que cuesta el abono de ese festival de verano al que tantas ganas tenías de ir y por fin sostienes la entrada en tu mano. El cartel promete a varios de tus artistas preferidos en un solo fin de semana y todo parece idílico. Sin embargo, unas semanas después, llega el jarrón de agua fría: la organización publica los horarios y las dos bandas por las que decidiste gastar el dinero tocan exactamente a la misma hora en dos escenarios situados en puntas opuestas del recinto.