De tantas veces contada, la anécdota ya hace parte de la chismografía literaria nacional. En 1972, un joven poeta de Buga, Valle del Cauca, publicó el poemario Pensamientos de un hombre llegado el invierno . En el evento de presentación, la gente encontró que a un lado del libro se vendían unas páginas con un prólogo escrito por Jorge Luis Borges.