Desde su primer pelotazo en pandemia, hasta esta semana en que las novedades sobre su caso quedan en segundo plano por la intensa actualidad, pasando por la lentitud de la justicia, el suyo es el caso de un hombre tocado por la suerte Pensaba escribir sobre las novedades judiciales del ciudadano González Amador, pero no lo voy a hacer porque me dirían que estoy desviando la atención del caso Zapatero, del que por cierto he escrito seis veces en el último mes. Ajá, Isaac, excusatio non petita, se te ve el plumero, pretendías tapar lo de Zapatero con el novio de Ayuso, no cuela, zasca. No, mejor no escribo sobre González Amador, ni sobre su buena fortuna, que me admira.