Moncloa y Ferraz ven en la "autorización universal voluntaria" un gesto lo suficientemente contundente como para confiar en que Zapatero no oculta patrimonio en el extranjero. No obstante, su utilidad es más simbólica que práctica, ya que el juez podría acordar esas pesquisas igualmente, y además no demostraría que no utilizó testaferros, como sospechan los investigadores.