Después de ocho años de espera, la Selección Colombia vuelve a instalarse entre las 16 mejores selecciones del planeta. La clasificación a los octavos de final no solo confirma el crecimiento del equipo dirigido por Néstor Lorenzo, sino que revive uno de los capítulos más importantes de la historia del fútbol colombiano: la posibilidad de repetir, o incluso superar, aquella inolvidable actuación de Brasil 2014. Será apenas la cuarta ocasión en que la Tricolor dispute esta instancia de una Copa del Mundo.