Un presidente que se atreve a mentir, insultar, acosar, secuestrar, alentar a un asalto golpista al Congreso… ¿Cómo no se va a atrever a pedirle al jefe del Mundial de Fútbol que amañe la competición a su favor? ¿Por qué el fútbol lo acepta? Un tema Al día, ¡en el teatro!