Uruguay, con empate 1-1, comenzó este lunes contra Arabia Saudita su andadura en el Mundial 2026, un torneo al que llegó con bajas importantes y dudas sobre su juego, a pesar de contar con jugadores curtidos en grandes ligas. La Celeste, dirigida por Marcelo Bielsa, se estrenó en Miami contra un rival en teoría asequible en el Grupo H, que completan España, vigente campeona de Europa y una de las grandes favoritas del torneo, y el humilde Cabo Verde, que empataron 0-0. Pero Arabia se mostró fuerte y puso a sufrir al elenco uruguayo, contra el que abrió el marcador el defensor Abdulelah Al-Amri al minuto 41, en el Hard Rock Stadium de Miami.