La desaparición progresiva hasta octubre del recorte de impuestos a los carburantes ampliará el atractivo de los eléctricos por el ahorro en la recarga El Gobierno mantiene las rebajas en la gasolina para profesionales y una retirada “progresiva” para hogares hasta octubre La retirada progresiva de las ayudas fiscales a la gasolina y al gasóleo supondrá un regalo para la movilidad eléctrica. A partir del 1 de julio desaparecerá la rebaja del IVA aplicada a los carburantes durante la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Medio y, entre julio y septiembre, también se irá reduciendo gradualmente el descuento en el impuesto especial de hidrocarburos hasta su desaparición en octubre. El resultado es que será más caro utilizar un vehículo de combustión en un momento en el que el precio de la electricidad permanece relativamente estable, ampliando así la ventaja económica del coche eléctrico, cuyas ventas se han acelerado desde el inicio de la guerra de Irán en marzo.