Mientras la Selección Colombia avanza con paso firme en el Mundial, hay un equipo que también juega un papel determinante lejos de las cámaras, los entrenamientos y los estadios. Son las familias de los futbolistas, convertidas en un soporte emocional fundamental para un grupo que busca hacer historia. Lejos de representar una distracción, la presencia de esposas, hijos, padres, hermanos y demás seres queridos ha sido una de las grandes apuestas del cuerpo técnico encabezado por Néstor Lorenzo.