Carcasona, Minerve, Montségur o Peyrepertuse son algunas de las paradas de un recorrido por Occitania que combina castillos encaramados a la roca, gargantas, viñedos, montañas y la historia de una de las grandes cruzadas de la Edad Media Del encierro a la memoria: el Fuerte de San Cristóbal, la prisión franquista por la que pasaron miles de republicanos Occitania guarda algunos de los paisajes más sorprendentes del sur de Francia. La ruta de los Castillos Cátaros es uno de ellos. A lo largo de unos 300 kilómetros, una red de carreteras secundarias nos lleva por viñedos, gargantas, bosques y pequeñas localidades medievales mientras, de vez en cuando, aparece en el horizonte la silueta de una fortaleza encaramada sobre una cresta rocosa.