La economía mundial llega al segundo semestre con mejores perspectivas de crecimiento, pero también con una lista de amenazas que podrían cambiar rápidamente ese panorama. El precio del petróleo , una eventual escalada del conflicto en Medio Oriente, nuevas tensiones comerciales entre las principales potencias y posibles interrupciones en las c adenas de suministro de la inteligencia artificial figuran entre los factores que más preocupan a los analistas internacionales.