Repartidos a lo largo de un corredor de 1.200 kilómetros al oeste de Australia , estos restos de cetáceos dan sustento a todo un ecosistema , en el que muchos organismos serían desconocidos para la ciencia, según el estudio. Siga leyendo: Ojo, papás: esto deben tener en cuenta antes de comprar un celular a su hijo, según la ciencia Los científicos creen que tantas ballenas murieron en esta zona porque es una importante área de alimentación, además de tratarse de una fosa en forma de V que canaliza los cadáveres hacia las profundidades marinas. Es un “descubrimiento realmente único” , afirma el paleontólogo estadounidense Stephen Godfrey, que lo compara con la primera vez que se detecto en 1977 fuentes hidrotermales repletas de vida en el fondo de los océanos.