La sonda japonesa Hayabusa 2 logró uno de los mayores retos de la exploración espacial de los últimos años: pasar a alta velocidad muy cerca de un asteroide sin sufrir ningún contratiempo. La maniobra, llevada a cabo por la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA), se realizó sobre Torifune, un asteroide ubicado a unos 100 millones de kilómetros de la Tierra . Lea: Por qué uno de los telescopios más importantes de la NASA se está “hundiendo” y cómo será la inédita misión para salvarlo Además de obtener imágenes del objeto, la misión también demostró que el país asiático tiene la capacidad tecnológica para realizar futuras misiones que podrían ayudar a proteger al planeta de un posible impacto de un asteroide .