La iniciativa se produce tras la suspensión de una campaña de publicidad que banalizaba una masacre de los años 80 durante una protesta prodemocrática Starbucks Corea cerrará simultáneamente todos sus establecimientos para impartir una clase obligatoria de historia a sus empleados tras una desastrosa campaña publicitaria que hacía referencia a una masacre cometida durante manifestaciones prodemocráticas y que ha desatado una fuerte reacción pública y política . Según ha informado la empresa, más de 2.000 establecimientos cerrarán temporalmente a las 15:00 horas del 22 de junio para que el personal pueda ver conferencias grabadas sobre la historia moderna de Corea y participar en cursos de formación sobre “sensibilidad social”. Según la empresa de datos IGAWorks, estos cierres de medio día supondrán para Starbucks una pérdida de ingresos estimada en 2.100 millones de wones (1,4 millones de dólares).