Unos 2.000 caboverdianos y españoles vestidos con las camisetas de sus selecciones se reúnen en una plaza de este pueblo pesquero del Cantábrico para celebrar el partido, hacer aflorar emocionantes historias y acabar en una gran fiesta, dando una lección de convivencia. Crónica - El debutante Cabo Verde resiste el asedio de una España sin gol La Praza da Mariña en Burela se ha convertido este lunes en uno de los grandes epicentros del Mundial de fútbol, y en una gran fiesta caboverdiana para celebrar su primer e histórico punto en una Copa del Mundo, logrado contra España. Unas 2.000 personas se reunieron en esta plaza, con mayoría caboverdiana y con un estallido final de alegría, música y bailes.