Las fuerzas de seguridad del Estado han aumentado su poder con el beneplácito del Kremlin en detrimento de los empresarios y los tecnócratas El regreso de Roman Abramovich, el mediador en la sombra entre Zelenski y Putin “Todo va según el plan”, cantaba en 1987 el grupo de punk soviético Grazhdanska Oborona. Esta frase, convertida desde hace años en meme en Moscú, expresa el contraste entre una realidad en decadencia y la imagen artificiosa que las autoridades tratan de proyectar. En la Rusia actual, las élites que en 2022 confiaron en Vladímir Putin empiezan a dudar de su plan.