Keiko Fujimori, criada entre los pasillos del poder y figura central de la política peruana desde hace veinte años, conquistó la presidencia después de tres fracasos consecutivos. Su apellido divide profundamente a los peruanos. Tras perder las elecciones en 2011, 2016 y 2021, Keiko Fujimori parecía condenada a seguir siendo la eterna finalista.