El activista colombiano de izquierda Beto Coral permanece bajo custodia de las autoridades migratorias de Estados Unidos y enfrenta un proceso de deportación, a pesar de que tenía una solicitud de asilo pendiente y un permiso de trabajo vigente al momento de su captura. La situación fue confirmada por la organización WOLA (Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos), que ha acompañado el caso de Coral desde 2020. Según la entidad, el colombiano solicitó asilo en territorio estadounidense alegando persecución política y amenazas de muerte recibidas en Colombia.